El Taller Protegido de Producción Balcarce celebró su 40° aniversario con un acto que reunió a trabajadores, autoridades, integrantes de la institución, familias y vecinos de la ciudad.
La jornada comenzó con el ingreso de las banderas de ceremonia y la entonación del Himno Nacional. Luego se realizó una bendición ecuménica a cargo del cura párroco Marcelo Panebianco y del presidente del Consejo Pastoral, Claudio D’Amico.
Del encuentro participaron, entre otros, la secretaria de Desarrollo Social, Paola Moreno; el director de Políticas de Inclusión, Rodolfo Camino; Omar Arreguito, en representación de la Escuela Municipal de Deporte Adaptado (EMDAB); y el exintendente José Luis Pérez. También estuvieron presentes representantes de distintas instituciones y vecinos vinculados al Taller.
Durante el acto hubo palabras de reconocimiento para quienes forman y formaron parte de la institución a lo largo de estas cuatro décadas. La directora, Virginia Guariste, destacó el trabajo cotidiano de los operarios y definió al Taller como un espacio que va más allá de lo laboral.
También se realizó una reseña sobre la historia de la institución y se recordó a algunos de sus primeros impulsores, entre ellos la familia Fioriti, Mario Testa, Manolo González, Dora Pascual, Marta Mancino, Nilda Colarusso y Esther Vázquez.
Desde la Comisión Directiva también se destacó el trabajo realizado por el actual presidente, Luis Mucci, y el acompañamiento de empresas e instituciones locales, entre ellas el Banco de Alimentos, el Club de Leones y el Rotary Club Balcarce.
Uno de los momentos más emotivos fue el reconocimiento a los trabajadores por su trayectoria. Cerca de 30 operarios recibieron medallas, mientras que cuatro de ellos fueron distinguidos especialmente por cumplir 40 años de permanencia en el Taller: María Aguiar, Eduardo Figueroa, Marcelo De Bueno y Ana María González.
Además, se reconocieron los 30 años de trabajo de Susana Testa, quien dejó su función y fue despedida durante el acto. En su lugar, se dio la bienvenida a Sofía Sosa.
Como cierre de la celebración, autoridades y directivos realizaron el descubrimiento de placas conmemorativas en la sede de la institución. La jornada terminó con un encuentro compartido entre trabajadores, familias y miembros de la comunidad.
A lo largo de estos 40 años, el Taller Protegido de Balcarce se consolidó como un espacio de trabajo e inclusión para sus operarios, acompañado por familias, instituciones y distintos sectores de la comunidad.