Según trascendió, dicho individuo llegó al lugar exigiendo que se le diera bebida sin pagar por la misma.
Ante la negativa de la mujer que atendía el local, la agredió y rompió una vidriera mientras los parroquianos salieron en defensa de la mujer golpeando al agresor, que intentó darse a la fuga pero logró ser aprehendido a metros del negocio.
Intervino a la vez personal del Hospital Municipal que debió asistir al detenido ya que había sufrido cortes varios al romper la vidriera.