Un hecho extraño vivió una septuagenaria que fue atacada por un desconocido que ingresó a su casa, sin mediar palabra la golpeó con inusitada saña y se retiró sin robar nada.
María Duarte fue quien debió atravesar esta particular situación en la madrugada del pasado domingo cuando un sujeto violentó una ventana de su vivienda, en calle 105 y 22 e ingresó a la misma. Sin emitir ni una palabra, dejó un vaso que llevaba en sus manos y sin mostrar su rostro comenzó a golpear a la mujer que no podía salir de su asombro. Fueron varios los puñetazos que le aplicó en la cabeza y costillas para poco después escapar.