El festejo del “último primer día” de los alumnos que ingresan al último año del secundario era un tema sobre el que en la madrugada de ayer y primeras horas de la mañana estaban puestas todas las miradas.
La expectativa estaba centrada en conocer los resultados de las numerosas reuniones que mantuvieron autoridades municipales, concejales, directivos de educación, fuerzas de seguridad, representantes de lugares de diversión nocturna, padres y alumnos a fin de acordar un festejo “sano”, haciendo primar la consigna de “alcohol cero” y “pirotecnia cero”.
No obstante, la preocupación estaba latente. Pero pesó la razonabilidad y la celebración fue, esta vez, una verdadera fiesta, sin “manchas” y con la comunidad educativa toda (docentes, padres y alumnos) compartiendo el inicio del, para los chicos, año final de los estudios secundarios