La víctima resultó ser Dora Aduccio, domiciliada en calle 23, entre 20 y 22. Según le contó a Radio Pop, ayer, a la 1:30, mientras descansaba, fue sorprendida en su habitación por un sujeto con su rostro cubierto que la golpeó y luego la amenazó para que dejara de gritar.
El delincuente provocó un gran desorden en busca de dinero. Logró apoderarse de la jubilación que esta mujer de 82 años había percibido la semana anterior.
Antes de escapar, la ató de pies y manos con un pañuelo de seda.
Cuando zafó de las ataduras, salió de su casa y pidió ayuda en una remisería que funciona en un local lindero ya que el ladrón había cortado la línea telefónica.
Tomó intervención la Policía Comunal.