Los damnificados, Andrea Klausen y Juan Rodriguez, se hallaban pasando las fiestas fuera de la ciudad cuando fueron alertados de la desagradable novedad.
Desconocidos habían ingresado a su vivienda tras desconectar la alarma y líneas telefónicas y tras generar un descomunal desorden en todos los ambientes, huyeron por un ventanal del frente, llevándose un televisor de 40 pulgadas, dos Laptop y un reloj de alto valor.
La Policía trabaja en procura de esclarecer el ilícito.