Se trató de Teresa Etchebarne, de 75 años. Según relató a Radio Pop, la mujer fue sorprendida por un sujeto que, con su cara cubierta para no ser identificado, ingresó a la casa luego de romper una puerta.
“El ladrón me obligó a sentarme en una silla, además de decirme que me quedara quieta porque si no obedecía, me iba a matar”, contó angustiada.
Luego le exigió que le entregara toda la plata que tenía en su poder, la cual tenía guardada en un placard de la habitación.
Reunido el botín, el delincuente inmovilizó a la indefensa mujer atándole los pies con cordones y luego escapó.
Cuando pudo zafar de las ataduras, pidió ayuda a familiares y vecinos.
El hecho es investigado por la Policía.
Este caso se suma a varios más ocurridos en las últimas semanas y en los que las víctimas han sido los adultos mayores. Ninguno de ellos ha sido esclarecido hasta el momento.