MAXIMILIANO BLANCO RÍO ANALIZÓ LOS INCIDENTES EN LA ESTUDIANTINA Y RECLAMÓ MAYOR FIRMEZA EN LAS ESCUELAS

El exjefe de la SubDDI Balcarce, Maximiliano Blanco Río, se refirió a los episodios de violencia registrados durante la Estudiantina 2026 y planteó la necesidad de revisar el funcionamiento del sistema educativo, el rol de las instituciones y las herramientas disponibles para establecer normas de convivencia claras.

En una reflexión pública, sostuvo que lo ocurrido debe impulsar una discusión más profunda que la reacción inicial frente a los hechos y la búsqueda de responsables. En ese sentido, consideró fundamental analizar qué aspectos están fallando en los mecanismos destinados a prevenir este tipo de situaciones y responder adecuadamente cuando suceden.

Uno de los puntos que abordó fue el funcionamiento de los protocolos de actuación escolar. Según explicó, en determinadas circunstancias se les exige a docentes y directivos intervenir ante situaciones complejas sin contar siempre con la capacitación, los recursos o el acompañamiento institucional necesarios. Advirtió, además, que estas condiciones pueden generar dificultades y exponer al personal educativo a posibles responsabilidades administrativas o legales, según cada caso.

Blanco Río señaló que las escuelas no pueden afrontar de manera aislada problemáticas que requieren el trabajo conjunto de diferentes organismos. Por ello, consideró necesario establecer procedimientos concretos, aplicables y acompañados de los recursos necesarios para su cumplimiento.

También expresó cuestionamientos sobre la organización del sistema educativo bonaerense, al considerar que la cantidad de niveles administrativos y la excesiva burocracia pueden obstaculizar la toma de decisiones y dificultar la determinación de responsabilidades. Desde su perspectiva, la estructura de gestión debe facilitar el trabajo de las instituciones educativas y no convertirse en un impedimento.

LA IMPORTANCIA DE ESTABLECER NORMAS Y CONSECUENCIAS

Uno de los ejes principales de su planteo estuvo relacionado con la necesidad de contar con un régimen disciplinario escolar definido, proporcional y efectivo. Para el exjefe policial, es importante que las normas establezcan con claridad cuáles son las conductas que no pueden tolerarse, qué medidas corresponden en cada caso y quiénes deben intervenir.

En ese marco, sostuvo que establecer límites no contradice la educación basada en derechos, sino que forma parte de la convivencia dentro de las instituciones.

Asimismo, consideró que las medidas disciplinarias deben servir tanto para corregir comportamientos inadecuados como para transmitir al resto de los estudiantes la importancia de respetar las reglas. A su entender, las consecuencias justas y adecuadas pueden contribuir a evitar que determinadas conductas vuelvan a repetirse.

No obstante, aclaró que su postura no busca promover castigos arbitrarios ni desconocer las particularidades de cada alumno. Por el contrario, planteó la necesidad de aplicar medidas educativas, equilibradas y previsibles, sin que el diálogo y el acompañamiento impliquen dejar de lado toda forma de sanción.

Blanco Río también remarcó que la inclusión debe contemplar la protección de todos los integrantes de la comunidad educativa, incluidos aquellos estudiantes que desean aprender y desarrollar sus actividades en un entorno seguro.

PREVENCIÓN Y RESPONSABILIDADES EN LA ESTUDIANTINA

Al referirse específicamente a la Estudiantina 2026, manifestó que no dispone de toda la información necesaria para evaluar en detalle cómo actuaron los responsables del evento. Sin embargo, señaló que este tipo de actividades requiere una planificación adecuada, medidas preventivas, funciones bien delimitadas y procedimientos de intervención ante posibles incidentes.

Además, subrayó que las responsabilidades individuales deben determinarse a partir de hechos comprobados, evitando conclusiones apresuradas o señalamientos sin fundamento.

En otro tramo de su análisis, reclamó una revisión de las herramientas disciplinarias y preventivas del sistema educativo de la provincia de Buenos Aires. Consideró necesario fortalecer la capacitación, la coordinación entre instituciones y la planificación, al tiempo que se reducen los obstáculos burocráticos que puedan dificultar las respuestas.

Por último, sostuvo que la protección de los derechos individuales también debe garantizar el bienestar del conjunto de la comunidad escolar. En esa línea, destacó que tanto los alumnos como los docentes tienen derecho a desarrollar sus actividades en condiciones de seguridad y respeto.

Blanco Río concluyó su reflexión insistiendo en que la educación no debe limitarse a transmitir conocimientos o promover el diálogo, sino que también debe incluir normas claras y consecuencias ante su incumplimiento. Para el exjefe policial, establecer límites adecuados constituye una herramienta fundamental para fortalecer la convivencia y prevenir nuevos episodios de violencia.

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