La Sociedad de Protección a la Infancia de Balcarce atraviesa una situación económica que genera preocupación en la conducción de la institución, debido a la reducción de los recursos estatales y al incremento de las necesidades para sostener el funcionamiento diario del hogar.
La tesorera de la entidad, Anabela Chávez, explicó que la renovación del convenio de becas implicó una baja cercana al 33% en los fondos que reciben mensualmente, lo que obligó a reorganizar por completo la planificación financiera.
“Hoy estamos recibiendo menos dinero y eso impacta directamente en todo lo que hacemos día a día”, señaló, al tiempo que remarcó que la institución debe cubrir salarios, alimentación, servicios y múltiples gastos operativos.
Frente a este panorama, la comisión directiva reforzó la realización de actividades solidarias como principal herramienta para compensar la caída de ingresos. Rifas, ferias, ventas gastronómicas y la participación en eventos locales se convirtieron en parte habitual de la estrategia de financiamiento.
Entre las iniciativas más constantes se encuentra la venta mensual de ñoquis, además de ferias de ropa y buffets que se organizan en distintas actividades de la ciudad. Sin embargo, desde la institución explican que la capacidad de recaudación no siempre alcanza para cubrir la totalidad de los gastos.
La llegada de la temporada invernal también complica el panorama, ya que limita la posibilidad de realizar eventos al aire libre, que suelen ser una de las principales fuentes de ingreso extraordinario.
Desde la conducción de la entidad advirtieron que, si la situación no mejora, podrían verse obligados a evaluar ajustes en la estructura de funcionamiento, lo que incluiría desde una reducción de personal hasta una posible disminución en la cantidad de niños atendidos.
Aun así, remarcan que el objetivo principal es evitar cualquier medida que afecte la atención de los chicos que asisten al hogar. “La prioridad es sostener el servicio y que los niños estén contenidos”, indicaron.
En paralelo, la institución insiste en la importancia del acompañamiento de la comunidad, tanto a través de aportes económicos como mediante el voluntariado. Vecinos de la ciudad colaboran actualmente en tareas de apoyo escolar, mantenimiento y mejoras edilicias, contribuyendo al funcionamiento cotidiano del hogar.
Desde la Sociedad de Protección a la Infancia reiteraron que cada aporte, por pequeño que sea, resulta clave para sostener una tarea que consideran esencial en la atención y el cuidado de niños y niñas en situación de vulnerabilidad en Balcarce.