EL TALLER PROTEGIDO ATRAVIESA UNA CRÍTICA SITUACIÓN ECONÓMICA Y BUSCA SOSTENER SU FUNCIONAMIENTO

El Taller Protegido de Producción de Balcarce enfrenta un complejo panorama económico que pone en riesgo su normal funcionamiento. La institución, que desde hace casi 40 años brinda inclusión laboral y contención a personas con discapacidad, atraviesa un escenario de fuerte preocupación por la falta de recursos y el incremento de las deudas acumuladas.

La directora del establecimiento, Virginia Guariste, describió un cuadro financiero delicado, marcado por un pasivo que rondaría los 48 millones de pesos y por ingresos mensuales que resultan insuficientes para cubrir los gastos operativos básicos.

Según explicó, el aporte que reciben a través del Ministerio de Desarrollo de la Comunidad bonaerense —de aproximadamente 1,5 millones de pesos mensuales— no alcanza para sostener el funcionamiento diario del Taller, que incluye alimentación, insumos, servicios y mantenimiento general.

A esta situación se suman problemas edilicios importantes. El edificio, que funciona en instalaciones del antiguo hospital municipal, presenta un avanzado deterioro estructural, con sanitarios fuera de uso y redes cloacales que requieren una intervención integral. Actualmente, solo dos baños se encuentran habilitados para el uso cotidiano de las alrededor de 40 personas que asisten diariamente.

Desde la conducción de la entidad advirtieron que estas condiciones también representan un riesgo sanitario, especialmente teniendo en cuenta que muchos de los concurrentes pertenecen a grupos de riesgo.

Otro de los puntos de mayor preocupación es la posibilidad de complicaciones financieras mayores, como embargos o restricciones sobre las cuentas bancarias debido a obligaciones impositivas y cargas sociales impagas. La institución sostiene su actividad con lo recibido del Estado provincial, el apoyo del Banco de Alimentos y acciones solidarias organizadas por la comisión directiva, aunque estos ingresos resultan insuficientes frente a un gasto mensual estimado en varios millones de pesos.

Guariste remarcó además el compromiso de quienes integran el Taller, tanto trabajadores como integrantes de la comisión, que sostienen el espacio de manera ad honorem y con actividades solidarias para generar fondos adicionales.

En este contexto, no se descarta la preocupación por la continuidad del proyecto, ya que actualmente asisten unos 30 operarios y existe una lista de espera de personas que buscan incorporarse.


Más allá del difícil presente, desde la institución destacan el valor social del Taller Protegido como un espacio clave de inclusión, formación y acompañamiento, que a lo largo de cuatro décadas se consolidó como un referente en la comunidad de Balcarce.

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